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Cómo aplicar las Redes Sociales en el aula

Facebook, twitter, Instagram… son solo algunos de los Servicios de Redes Sociales que, a día de hoy, ya conocemos simplemente como Redes Sociales (RRSS). Un término que abarca a toda estructura social compuesta por individuos u organizaciones de individuos que se relacionan entre ellos, y que ha sido fagocitado por su definición digital a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) surgida de la mano de la Web 2.0.. Popularísimas herramientas que ofrecen una serie de interesantes posibilidades educativas...



Un educación en red
Pese a que la capacidad de las RRSS para distraer al alumnado de sus tareas escolares, dentro y fuera de los centros educativos donde cursan sus estudios, es sobradamente conocida por todos, podemos instrumentalizar el uso de estos servicios digitales desde una perspectiva pedagógica. Ya en el año 2005, antes de la popularización de las RRSS, George Siemens dibujó en Conociendo el conocimiento una serie de teorías educativas a través de las TIC que fueron agrupadas bajo el término conectivismo: una combinación entre las teorías del aprendizaje constructivistas y cognitivistas pasadas por el tamiz digital de la Sociedad de la Información en la que vivimos. Una corriente de pensamiento que aterrizó en el mundo educativo unos pocos años antes de la irrupción de la Web 2.0., pero que planteó una forma de entender la educación a través de las posibilidades ofrecidas por la Red de Internet tan válida entonces como ahora, a través de las RRSS.
Pero, pese a que este sostén teórico afecta a todas estas plataformas por igual, podemos establecer una división muy útil de cara a comprobar lo conveniente de su uso en el aula. Desde una perspectiva de control y privacidad de los usuarios, podríamos decir que existen dos tipos de Redes Sociales: las que permiten ser descargadas de Internet a los servidores del centro educativo en cuestión y, por otro lado, las que se encuentran alojadas (y son controladas) por servidores gestionados por terceros, ajenos a la escuela en la que se utilizan. El primero de los dos casos ofrece un mayor control de la privacidad de sus usuarios, pero el segundo suele gozar mayores recursos para la gestión de estas redes. A su vez, existe otra subdivisión en dos tipologías diferentes que dependen del grado de privacidad de cada una de ellas. La primera de ellas es la de las redes sociales horizontales, como Facebook, twitter o Google plus en las que el usuario pasa a formar parte de una vasta comunidad donde puede crear grupos privados, pero también compartir espacio virtual con el resto de usuarios de la plataforma, creando una brecha en la protección de la que todo menor debe gozar en la red, y que la escuela debe garantizar a sus alumnos. La otra categoría, más recomendable que la anterior desde una perspectiva escolar, es la que se rige por la verticalidad, y que pueden cerrarse a todos aquellos usuarios que no sean miembros de la red y que se encuentran unidos por un interés común, educativo en este caso. Además permiten controlar los contenidos que en ellas se comparten, lo que supone un añadido de cara a gestionar lo que ocurre en estas redes por parte del profesorado.
Posibles aplicaciones de las RRSS en el aula
El uso de las RRSS depende de los objetivos de sus usuarios, y de aquellos que tengan capacidad para controlar los contenidos que en ellas se comparten, por lo que sus posibilidades pedagógicas son tantas como docentes quieran utilizarlas. Pero, a pesar de esto, su aplicación se ciñe inevitablemente a las posibilidades técnicas de las propias RRSS, que pueden ser las basadas en el intercambio de contenidos como imágenes o mensajes cortos de texto, o las que se focalizan en la comunicación entre sus participantes. Sus posibilidades son las siguientes, agrupadas en cada una de estas mentadas categorías:
Basadas en el intercambio de contenidos:
  • Elaboración de historias, microhistorias, o Storytelling, por parte de los estudiantes, legibles por todos accediendo a la plataforma como sería el caso paradigmático de Twitter o, más recientemente, Instagram.
  • Explicación de las actividades que se hacen en clase a las familias de los alumnos.
  • Compartir recursos sobre materias escolares como en el caso de Leoteca, dedicada a la lectura infantil, Docsity, a modo de repositorio de contenidos, o la propia aulaPlaneta.
Basadas en la interacción entre usuarios:
  • Para asignaturas concretas. Es muy habitual la creación de una página web de una asignatura que permita el diálogo entre los alumnos, profesores e incluso familias o la consulta de dudas, videoconferencias o realizar actividades grupales como, por ejemplo, Interuniversidades, centrada en usuarios en edad de cursar estudios universitarios o Edmodo.
  • Creación de comunidades de alumnos en el aula. La utilidad más habitual para este tipo de herramientas en clase. Esta opción engloba la creación de grupos para la resolución de dudas de todo tipo, como en el caso de Cibercorresponsales, la de un tablón de noticias virtual que incluya documentos cerrados y hasta un servicio de blog para una actualización constante y personalizada de este espacio, grupos de alumnado, como los que podemos encontrar en Brainly, específicamente creados para trabajar en grupo a través de servicios de chat o foros, y la tutorización de trabajos bajo la supervisión de un docente que así puede comunicarse con el alumno mientras realiza la tarea.

Autor:Aula Planeta
Fuente:http://www.aulaplaneta.com/2018/10/28/recursos-tic/como-aplicar-las-redes-sociales-en-el-aula/