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Educación básica

En el informe 2016 La educación obligatoria en México, que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) entregó al Congreso de la Unión, recientemente, se describen los resultados de aprendizaje que logran los estudiantes de la educación básica.



En el informe 2016 La educación obligatoria en México, que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) entregó al Congreso de la Unión, recientemente, se describen los resultados de aprendizaje que logran los estudiantes de la educación básica. Aunque desde su creación el INEE ha informado a la sociedad sobre este tema, por primera ocasión nos proporciona elementos para conocer cómo está el aprendizaje ahora y cómo ha cambiado a través del tiempo.
En resumen, los resultados de las diversas evaluaciones de aprendizaje muestran que una proporción importante de estudiantes que terminan la primaria y la secundaria carecen de las competencias básicas de Lenguaje y Matemáticas. Por otro lado, los resultados de aprendizaje también muestran que, a lo largo del tiempo, el país ha avanzado moderadamente en estas dos asignaturas al término de la primaria, pero no así al término de la secundaria.
Hay que destacar que México es el país con el mayor incremento en Matemáticas en la prueba PISA de 2000 a 2012. Sin embargo, aunque estos resultados son alentadores, de acuerdo con la OCDE, los estudiantes mexicanos de 15 años de edad incrementan sus puntuaciones a una velocidad muy lenta, ya que para alcanzar al promedio de los países de la OCDE, en Matemáticas se necesitarían más de 25 años y en Lectura más de 65; lo que sería cierto en el supuesto de que los estudiantes de los demás países no avanzaran.
Tomando en cuenta estos resultados, es necesario implementar cambios estructurales en el Sistema Educativo Nacional capaces de revertir la inequidad en la oferta educativa y los bajos resultados de aprendizaje. Para lograr lo anterior, se requiere de la concurrencia organizada de muchos actores: autoridades educativas federales y locales; docentes, directores y supervisores; alumnos y padres de familias; investigadores educativos; especialistas en diseño curricular y en la enseñanza de las disciplinas; autores de libros de texto, entre otros. En suma, la situación educativa del país demanda un esfuerzo nacional bien articulado y de largo aliento, capaz de dar respuesta a las urgentes necesidades de nuestro sistema educativo; especialmente la relacionada con los aprendizajes. De lo contrario, estaremos contando la misma historia en las siguientes décadas.
Autor:Tiempo en Linea Fuente: