Grupo Loga | 0

¿Para qué sirve la escuela?

El documental El Fin de la Escuela, de Juan Alfonso Mejía, propone repensar el propósito de la educación en México. Se estrena el miércoles 23 de septiembre en cines; “me gustaría que se viera en los patios de las escuelas de todo el país”, dice.

Fuente:https://www.educacionfutura.org/para-que-sirve-la-escuela/


En México ya no es necesario acumular más diagnósticos, sino abrir una discusión nacional sobre los propósitos de la escuela y para qué debe servir en este siglo de cambios tecnológicos vertiginosos; qué deben aprender niñas, niños y jóvenes y cómo debe responder el sistema educativo ante la desigualdad y la irrupción de la inteligencia artificial.

Juan Alfonso Mejía (Mazatlán, 1974), creador y productor del documental El fin de la escuela (México, 2026), planteó lo anterior en entrevista con Educación Futura , y advirtió que existe una distancia entre los problemas que identifican especialistas y autoridades y aquello que las familias perciben en su vida cotidiana.
Mientras una escuela permanezca abierta, reciba a los estudiantes y éstos avancen de grado, “puede parecer que el sistema funciona”, señaló. Sin embargo, eso “no garantiza que estén aprendiendo ni que esos aprendizajes les permitan ampliar sus oportunidades”.
“El fin de la escuela para mí es aprender, pero ese aprendizaje tiene que estar relacionado con su propósito y ese propósito está determinado por un contexto”, aseguró.
El productor sostuvo que la escuela debe ofrecer herramientas para comprender el entorno, tomar decisiones y modificar las condiciones que limitan a los estudiantes. Las carencias de aprendizaje, explicadas, se acumulan y pueden terminar cerrando posibilidades académicas, laborales y de movilidad social.
“Las niñas y niños deben aprender aquello que les permite desafiar su contexto próximo”, afirmó Mejía, quien ha sido funcionario de la SEP y secretario de Educación de Sinaloa. Dirigió también Mexicanos Primero , organización de la sociedad civil dedicada a la mejora de las políticas educativas en México.

Docentes y formación

El documental dedica poco espacio a la formación y evaluación docente ya los sindicatos, responsables en buena medida de la situación en la que se encuentra el sistema educativo nacional.
Mejía López explicó que buscó alejarse de una discusión que durante años ha reducido el problema educativo a la división entre profesores “buenos” y “malos”. A partir de su experiencia en escuelas, planteó que de cada diez docentes, cuatro realizan un trabajo sobresaliente, otros cuatro necesitan acompañamiento y dos están concentrados en otras dinámicas.
Pero “con ocho profesores haces una revolución”, sostuvo.

Añadió que México reconoce la importancia del profesorado, pero invierte poco en su desarrollo profesional. Esto resulta especialmente importante ante la Nueva Escuela Mexicana, cuyo énfasis en proyectos y diversidad de contextos requiere docentes preparados para responder a realidades distintas.

Muchos diagnósticos, pocos cambios.

La educación mexicana ha sido ampliamente estudiada durante décadas, como ha documentado Educación Futura , sin que ese conocimiento se traduzca en transformaciones sostenidas.
Sobre esto, Mejía dijo que parte del problema es que los temas educativos no han logrado convertirse en “una demanda social prioritaria”.
La discusión, afirmó, debe conectarse con problemas concretos de las comunidades: violencia, desigualdad, alimentación, acompañamiento familiar o posibilidades de movilidad social. “De ahí que una de las preguntas centrales del documental sea: ¿para qué queremos la escuela?”, dijo.

Una escuela ante la inteligencia artificial.

El título El fin de la escuela tiene un doble sentido: pregunta por el propósito de la institución escolar, pero también por la posibilidad de que esté por terminar una forma de educación construida durante los últimos dos siglos.
Ante el avance de la inteligencia artificial, Mejía planteó que la respuesta no es simplemente trasladar la enseñanza al entorno digital.
A su juicio, la escuela debe ser más flexible y fortalecer la creatividad, la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de aprender del error.
El papel del profesor -agregó-, también puede transformarse: más que limitarse a transmitir información, tendría que acompañar y orientar los procesos de aprendizaje.
“Yo quiero ir a la escuela para aprender a equivocarme y levantarme”, afirmó.

Llevar la conversación fuera de los especialistas.

Mejía explicó que el documental surgió de la necesidad de llevar el debate educativo más allá de investigadores, funcionarios y especialistas.
“Quisiera que la conversación fuera desde un ámbito social y no sólo educativo”, sostuvo.
Con El Fin de la Escuela , Mejía busca alcanzar a las familias, especialmente a las madres, para incorporarlas a la discusión sobre asuntos cotidianos como los hogares monoparentales, los horarios escolares, la alimentación y la violencia.
La transformación educativa debe construirse desde las propias escuelas y comunidades, y no únicamente mediante acuerdos diseñados desde el gobierno federal, aseguró. “Que venga un tema desde abajo que permita generar una conversación y no necesariamente que venga de arriba”, dijo.

Un documental para provocar preguntas.

En El fin de la Escuela participa la actriz Ana Serradilla (CDMX, 1978) y la dirección corrió a cargo de Carlos Armella (CDMX, 1978).
El documental tendrá exhibiciones en Cinépolis, la Cineteca Nacional y otras salas del país, y será estrenada el próximo 23 de septiembre. La intención es que posteriormente se pueda ver también en YouTube y de esa manera llegue a escuelas y comunidades.
Más que presentar respuestas definitivas, explicó Mejía López, el documental “busca abrir una discusión pública” sobre el futuro educativo del país.
“El documental no da certezas”, afirmó. Su objetivo, concluyó, es que estudiantes, docentes y familias vuelvan a formular una pregunta que debería anteceder cualquier reforma: ¿para qué queremos la escuela?